El
enorme y rico patrimonio cultural de las 11 diócesis católicas de Castilla y
León se nos ha venido ofreciendo –y esperamos que continúe- con el fin de
lograr su conservación, desarrollo,
protección y difusión. Y, en efecto, se está consiguiendo.
Lo
primero que habría que subrayar de la actual, es el cartel de la exposición, con dibujos de Eduardo Palacios, que está muy logrado. Después el recorrido emocionante: Creo en Dios, Creo en Jesucristo y Creo en
el Espíritu Santo.
De
manera aún tímida, la exposición enlaza el
pasado con el presente algo que anuncia el propio cartel cuando representa
rostros originados de la combinación de profetas del Antiguo Testamento y de
personas de la actualidad: así se pueden ver obras de Carmen Laffon, de Antonio
López, de Juan Bordes, o de Pablo Gargallo. En suma se trata de mostrar que la “fe de hoy es la misma que la de ayer y que
la de mañana”
Y
que decir: el viaje merece mucho la pena, además de por la exposición –allí
está el precioso Cristo Yacente de
Gregorio Fernández; o el Cristo de
Gracia, del siglo XIV de madera policromada y que habitualmente está en la
Parroquia de San Juan Bautista, en el pueblo abulense de Palacios de Goda, o las impresionantes Pinturas Murales con que se
abre paso la exposición. Además de todo eso, porque Arévalo
da una imagen de ciudad mudéjar muy bonita
y cuidada, está cerca de Madrid (120 kilómetros por
la carretera de La Coruña y a 77 kilómetros de Valladolid), hay excelentes
restaurantes. Es también posible
acercarse en autobús y en tren –línea Madrid Hendaya-.
La
entrada es realmente económica: 3 euros
y, a cambio, se disfruta muchísimo viendo todas las piezas que conforman la
exposición.
Hay
que recordar que los lunes permanece
cerrada y que el Centro de recepción
y la taquilla se encuentra en la llamada Casa de los Sexmos, en la Plaza de la
Villa. Las Sedes son las Iglesias de Santa María, San Martín y la de El
Salvador.
Es
una buena idea informarse a través de Internet en direcciones como estas:
expo@lasedades.es; http://edadesdelhombrearevalo.es; o
la propia página del Ayuntamiento: www.ayuntamientoarevalo.es.
Gracias a este blog he ido a Arévalo. Creo que en esta ocasión Las Edades del Hombre han sido muy poco publicitadas. ¡Es una pena! porque es una exposición estupenda y, además, Arévalo es un lugar magnífico para comer (sobre todo cochinillo...).
ResponderEliminarLo que más me gustó de esta exposición fue sin duda la propia ciudad de Arévalo y por supuesto el cochinillo
ResponderEliminarLa ciudad fue una sorpresa, pues habíamos pasado muchas veces a su lado sin entrar nunca. Tiene un casco muy interesante, aunque se nota la degradacion a la que están sometidas todas las ciudades pequeñas del interior, el despoblamiento, etc..
Respecto a la exposicion, había buenas piezas, pero se nota que ya han transcurrido bastantes años y aunque el patrimonio de la Iglesia en CyL sea enorme, ya queda poco por mostrar.
Antolin