miércoles, 23 de abril de 2014

Caprotti, un italiano de Ávila

En torno al nuevo museo de la ciudad.

Pasar por Ávila y no detenerse es imperdonable. Aunque solo sea por pasear apenas un momento por dentro de sus murallas y salir a la plaza de la Santa (intentando que tu mirada no se pose en el horroroso e incomprensible edificio de ese arquitecto…). Ahora mismo, desde que ¡por fin! se inauguró el Museo de Guido Caprotti, se hace imprescindible una visita.

Tengo que confesar que, paseando por el casco antiguo, me lo encontré… sin buscarlo. Recordaba el tiempo (años) que llevaban hablando los abulenses de su inauguración. En efecto, en Ávila se profesa un auténtico respeto por este pintor italiano, nacido en Monza en 1887 que un día, camino de León, una nevada le obligó a parar en Ávila y… allí se quedó hasta su muerte en 1966.

El nuevo museo –que fue estudio y vivienda del pintor- es un precioso palacio del siglo XVI, antes llamado de Superunda, que alberga una espléndida colección de obras de Guido Caprotti y esculturas del hijo del pintor, Oscar Caprotti. También hay obra de Joaquín Sorolla.

Las obras allí expuestas muestran sobre todo escenas de tipos populares, escenas de cotidianidad que son un auténtico reportaje de la vida abulense.

 
El Palacio museo
 

 

Monjas Carmelitas de Ávila


 

 
 
 
 
 
 

martes, 8 de abril de 2014

Segovia, Agapito Marazuela y el Folklore Castellano

No hace falta ninguna excusa para ir a Segovia. Como dice una amiga: “siempre tienen fiesta”. Pero en esta ocasión además de la belleza de la propia ciudad y su gastronomía, tenemos la ocasión de asistir a la entrega del premio “Agapito Marazuela”.

En efecto y gracias al apoyo de una serie de instituciones segovianas (Fundación Don Juan de Borbón, Ayuntamiento, Diputación Provincial, Instituto de Cultura Tradicional Segoviana Manuel González Herrero…) la Asociación Cultural “Ronda Segoviana” ha otorgado el decimoctavo premio europeo de Folklore Agapito Marazuela.


El premio, que nació en 1995, tiene como objetivo fundamental reconocer el trabajo y la memoria del que fuera un buscador y recolector del folklore de Castilla destacando a  investigadores, defensores y divulgadores de los valores del folklore español en cualquiera de sus manifestaciones y premiándoles con este reconocimiento.